El “cincuentero” mexicano Omar Zepeda tiene en su hijo, que se encuentra en rehabilitación, un motivo permanente para dar su mejor esfuerzo este sábado, cuando por estrategia participe en los veinte kilómetros del Encuentro Internacional de Marcha Chihuahua 2008, fecha con que dará comienzo el serial IAAF Race Walking Challenge.

 

Al término de su primera sesión de entrenamientos en Chihuahua, tomando la pista del Estadio Olímpico de la Ciudad Deportiva como cuartel, el mexicano, sexto lugar en el Campeonato Mundial de Helsinki, Finlandia, 2005, dice y reitera ese deseo de dar resultados para su país y ayudar a la recuperación de su hijo, quien sufrió un accidente hace casi tres años.

 

“Ahorita está empezando para mí una madurez tanto deportiva como personal, que la estoy asimilando muy bien y que me está dando esa hambre para seguir luchando ¿no? Y también porque mi niño necesita mucho de mí, necesita de una rehabilitación, de resultados de su papá para que se siga recuperando”, dice Zepeda, discípulo otro medallista mexicano, Germán Sánchez.

 

“Venimos de un campamento de altura de un mes en Bolivia, y pues bien; este evento a mí me va a servir mucho porque me tiene que dar confianza para entrar a los 50 kilómetros de la Copa del Mundo en Rusia y tenemos planeado con el entrenador y mi equipo, caminar dos eventos de veinte kilómetros para hacer un buen tiempo y seguir dando resultados para México”.

 

Explica el porqué decidieron inscribirse en los 20 kilómetros, al igual que lo hará el “cincuentero” chihuahuense Horacio Nava Reza: “El propósito es llegar con un poquito más de rapidez en las piernas, que el evento de 50 kilómetros se me haga cómodo, como lo hice en Helsinki, donde caminé en abril del 2005 un evento en China, en una hora 22 minutos y eso me dio confianza para llegar a Helsinki (Campeonato Mundial) y el ritmo lo sentí muy tranquilo, quedé sexto lugar del mundo y, quiero, primeramente Dios, mejorarlo”.

 

 Omar se dice dispuesto a convencer a quienes creen que la caminata mexicana no dará medallas en Beijing y le apuesta a la casta mexicana: “Yo me acuerdo de Joel Sánchez en Sidney (2000), que nadie daba nada por él; daban más por Miguel Ángel (Rodríguez) y por Germán (Sánchez), que por Joel; entonces, llega y gana la medalla de bronce y yo siento que los 50 kilómetros es una competencia impredecible que no sabes ni lo que va a pasar”.

 

Agrega: “Creo que tanto Horacio (Nava), Claudio Vargas y yo tenemos la oportunidad de pelear de ir por una medalla en Beijing y no dudo que también en el caso de Eder (Sánchez) en los 20 kilómetros, porque ahorita es nuestra carta fuerte de representación mundial en la marcha y Eder también puede estar dentro de las medallas olímpicas, no hay que descartar nada de él”.

 

Recuerda el caso de Noé Hernández: “Él llegó como un extraño al evento y por poco y gana la medalla de oro, él ganó la medalla de plata; ahorita yo tengo esa ilusión, a muchos se les da antes, a otros al final de sus carreras, pero ojalá y Dios quiera y se me de a mi la oportunidad de tener una medalla mundial y olímpica; yo sí la anhelo ya tenerla, me voy a aferrar, tengo ahorita 30 años y siento que tengo de seis a ocho años más para estar a un nivel competitivo de primer mundo”.

 

La contaminación con que cuenta la ciudad de Beijing, no será un enemigo a vencer: “Debemos estar acostumbrados a lo que nos pongan y creo que para nosotros no debe de haber problemas porque estamos acostumbrados, en la Ciudad de México hay mucha contaminación y si se puede hacer un campamento ahí, lo vamos a hacer ¿no?, digo, todo es por pasos y primeramente Dios que se de la calificación a Juegos Olímpicos”.

 

El año pasado, conoció el circuito: “Estuvimos en China, con Horacio y te visualizas, te ves ya caminando ahí con los mejores marchistas del mundo y siento yo que, primeramente Dios, podemos dar un buen resultado porque hemos venido trabajando y creo que Horacio y yo somos los que más constantes hemos estado, con medalla panamericana, con ubicación dentro de los diez primeros lugares del mundo y eso nos tiene que dar confianza para pelear por una medalla”.

 

Dedicarse a la caminata, dice, es desear lo máximo:, “El que llega a ser marchista, su mentalidad es luego esa ¿no?, anhelas una medalla olímpica, una medalla mundial, no piensas en unos Juegos Panamericanos, que claro, hay que darle respeto y lo que se merece ¿no?, pero anhelamos nosotros siempre pelear por una medalla olímpica y a lo mejor no se da, pero siempre vamos a estar luchando por ella, que es la culminación de cualquier marchista y yo creo que de cualquier deportista”. 

A la gente de Chihuahua, que saldrá a observar de cerca de los participantes, Omar Zepeda les dice: “Que apoyen a todos, no nada más a los mexicanos, a la gente que viene de otros países; creo que un aplauso o un aliento de parte de la gente de aquí de Chihuahua, va a servir para que se lleven una buena impresión de lo que es México, de lo que se puede esperar de México y su gente. Les pediría yo de todo corazón y de favor que nos apoyen, aunque sea con una palmada pero que nosotros vamos a dar nuestro mejor esfuerzo en la carretera y ojalá Dios quiera gane un mexicano”.

 

En gráficas

 

Details of

circuit

 

Detalles del

circuito

Apendix C

 

Altimetría del circuito

Apendix D

 

Altimetría del circuito

Circuit two kilometres

 

Circuito de dos kilómetros

 

 

 

6 de marzo del 2008
LE INSPIRA SU HIJO EN CADA COMPETENCIA